10 juegos clásicos que los niños de hoy ya no juegan


Los juegos clásicos y tradicionales de cada país formaron parte importante de la etapa de crecimiento de muchos niños de todas partes del mundo.

Estos juegos además de ser un recuerdo valioso, para quienes hoy en día son adultos. Causan sonrisas y anhelo para las personas que en su infancia disfrutaron de ellos.

Las canicas, la gallina ciega, los tazos, las escondidas, el juego de la silla o la cuerda de saltar son tan solo algunos de los juegos típicos de la infancia. Los cuales eran elementos fundamentales de los cumpleaños, reuniones familiares, salidas con los niños vecinos e incluso durante el receso en el colegio.

Sin embargo gracias a los avances tecnológicos de las últimas décadas, la forma de jugar y del entretenimiento de los niños se ha modificado. Ya los más pequeños de la casa no salen a la calle a correr con sus amiguitos o a jugar con tazos o canicas.

Ahora los juegos requieren de dispositivos electrónicos como consolas de videojuegos, teléfonos inteligentes y computadoras. Los cuales mediante el internet brindan a los niños su forma preferida de entretenimiento, mediante los juegos en línea.

Es por ello que muchos de los juegos tradicionales con los que quienes tienen más de 20 años crecieron, son desconocidos para la nueva generación de niños. Los cuales se enfocan en disfrutar de las ventajas de la tecnología actual, dejando de lado las actividades que sus padres realizaban en su juventud.

A continuación te presentamos una lista de aquellos juegos tradicionales que sólo las personas adultas logran reconocer como parte de su infancia. ¿Jugaste alguno de ellos en tu infancia? Déjanos en comentarios tu mejor recuerdo al participar en estos divertidos juegos.

Juegos tradicionales que las nuevas generaciones desconocen

Rayuela: Consta de un tablero de 8 partes con la forma de un avión dibujado normalmente en las aceras o patios. Tras lanzar una piedra hacia alguno de los recuadros se recorre toda la figura saltando en un solo pie sin tocar la zona donde cayó la piedra.

Escondidas: Una persona debe taparse los ojos y contar hasta diez mientras que los demás jugadores se esconden y evitan ser vistos por su perseguidor. El primero en ser atrapado debe ser quien atrapa más tarde.

Chapas: Empleando las tapas de los envases de vidrio, se aplanaban como chapas dejando que la imaginación le diera la forma preferida para jugar.

Hula Hula o Hula Hoop: Los participantes deben bailar con un aro de plástico en la cintura sin dejar que este toque el suelo o pierde. Los niños y adultos emplean brazos y cuellos como una variante a este entretenido juego.

Elástico o la goma: Sostenida por las piernas de dos participantes, un tercer jugador debe entrar y saltar la cuerda de diferentes formas sin ser golpeado por ella o debía sostener la goma.

El juego de la silla: Consiste en colocar en el centro un grupo de sillas aunque con un número menor del de los participantes. Al sonar la música, todos deben dar vueltas alrededor hasta que se detiene la canción. Quien se quede de pie y sin silla es el perdedor de la ronda.

Canicas o bolitas: Empleando puntería y agilidad, la idea era mover y chocar las canicas del contrario para embocar tu canica dentro de un agujero y lograr la victoria.

La gallina ciega: Una persona con los ojos vendados daba vueltas y debía caminar por la zona delimitada intento tocar o alcanzar a los otros. El primer atrapado se convertía en la gallina ciega.

Tazos: Famosos especialmente en los años 90 contenían los diseños típicos de la época basados en las series y programas populares de la televisión. Darle la vuelta a otro tazo para robarlo o hacer una torre y tumbarla son algunas de las modalidades más comunes de este juego.

Balón prisionero o el quemado: Dos equipos se ubican en cada lado de un rectángulo intentan pegarle una pelota a los jugadores del equipo contrario, si alguien resulta “quemado” pierde el juego.