En poco tiempo todo lo que has pasado tendrá sentido


El tiempo es uno de los factores con mayor incertidumbre y poder en la vida de las personas debido a sus múltiples efectos y consecuencias.

Con el paso del tiempo, cada individuo vive y experimenta situaciones positivas y negativas a lo largo de su vida profesional, amorosa, familiar y personal.

Cada situación brinda a la vida de las personas diversos aprendizajes, moralejas, enseñanzas y conocimientos. Aunque esto no exime a nadie de experimentar malos momentos, ya que incluso de las dificultades, se logra aprender algo.

Sin embargo, las personas al experimentar situaciones de sufrimiento, malestar y dolor, suelen aferrarse a esos sentimientos negativos. Sin recordar que el tiempo puede ser una herramienta de sanación, capaz de convertir lo malo en una vivencia positiva.

El tiempo siempre pone todo en su lugar

Cuando una persona decide permanecer atada a las situaciones y experiencias negativas de su vida. Se obliga a si misma a quedar atrapada en los sentimientos derivados de dicho momento.

El tiempo bien empleado puede convertirse en el mejor aliado de una persona, al brindar la oportunidad de visualizar los errores como oportunidades. Así como de lentamente ayudarnos a colocar todo en su sitio, incluso tras una experiencia dolorosa.

Esto se debe a que en realidad, las personas necesitamos del tiempo para poder observar todo desde nueva perspectiva. Al encontrarnos de frente con vivencias positivas y negativas, de las cuales lentamente obtenemos experiencia y conocimiento.

Afectando su desarrollo personal al impedirse a sí mismo, enfrentar y superar las dificultades presentes en su vida. Una decisión que con el tiempo, puede incluso obstaculizar el proceso de aceptación y sanación hacia los errores cometidos y los problemas padecidos.

Es por ello que es tan importante que cada individuo se brinde a sí mismo el tiempo de procesar, aceptar, interiorizar y enfrentar las situaciones y experiencias propias. A su propio ritmo y velocidad, con el objetivo de lograr una superación y curación, sin que la misma sea apresurada o sin sentido.