La devastadora soledad de adultos mayores en el mundo


La soledad para muchas personas representa un estado que prefieren evitar debido al temor que causa especialmente en el caso de los adultos mayores.

Los adultos mayores son las principales víctimas de la soledad, debido al paso del tiempo, la muerte de conocidos y el abandono de la familia.

Normalmente los adultos mayores viven alejados de sus otros familiares ya sea por elección o condiciones de la vida, que lentamente contribuyen con su aislamiento social. De esta forma los padres o abuelos llevan una vida lejos de su familia cercana, quienes en muchos casos, son su única conexión con el mundo.

La brecha de edades, la constante evolución y las nuevas dinámicas sociales hacen que las personas mayores experimenten dificultades para integrarse y formar nuevos lazos de amistad con otros adultos.

Un efecto al que se suma el abandono de la familia y de la sociedad, principales responsables de la soledad que experimentan los adultos mayores. Un estado que puede afectar de forma negativa, la salud física, mental y emocional de aquellos de edades avanzadas, quienes se sienten cada vez más cerca de la muerte.

La soledad y su efecto sobre los adultos mayores

Diversas investigaciones y estudios han determinado que la soledad consiste en el problema principal que genera infelicidad y deriva en la muerte prematura de los adultos mayores.

Aproximadamente, el 10 % de los adultos mayores padecen de soledad que causa un desgaste de su salud física y emocional. De este porcentaje, el 70 % posee un grave problema de salud a nivel físico o psicológico que les condiciona a una vida solitaria.

La soledad sin importar la edad puede llegar a causar en el cerebro un efecto similar al estrés crónico. Que a su vez genera una respuesta negativa del sistema endocrino e inmunológico, que hace más propenso al organismo a desarrollar diferentes patologías.

Una serie de consecuencias que se acentúan en el caso de los adultos mayores, hasta el punto de desmejorar su calidad de vida, la cual se ve afectada por el estado físico y emocional de estos individuos. Gracias a la disminución de la resiliencia fisiológica.

Es decir la capacidad del organismo para soportar y adaptarse a condiciones adversas, vitales para enfrentar los devastadores efectos de la soledad.