6 palabras peligrosas que te limitan


Por inocentes e inofensivas que parezcan, las palabras poseen un gran peso sobre el comportamiento, autoestima, seguridad y acción de una persona.

Las palabras pueden causar efectos positivos o negativos en quienes las reciben al ser empleadas como fuente de aliento, crítica, motivación o juicio.

Muchas veces el ser humano emplea la comunicación verbal de forma descuidada sin brindarle la verdadera importancia a cada palabra dicha. Debido a que muy pocos son conscientes del gran impacto que puede generar una crítica, comentario, burla, aliento o apoyo a quienes le rodean.

Al interactuar con otras personas es importante estudiar, analizar y cuidar de cada una de las palabras pronunciadas. Dado que con tan solo una frase, se puede llegar a generar un impacto positivo o negativo sobre la personalidad, comportamiento o acciones de quienes se encuentran en tu entorno.

Sin embargo lo más importante es vigilar de aquellas palabras que manifiestas sobre ti, tus acciones, sueños, aspiraciones, comportamiento y logros. Debido a que cada persona es la mayor responsable sobre aquello que dice y piensa, especialmente cuando se trata de hablar contigo mismo.

Es por ello que debes pensar profundamente antes de emitir algún comentario incluso si se trata de una conversación interna en tu mente. Dado que no existe mayor fuente de energía o desmotivación que tú. Por lo que a continuación te presentamos 6 palabras que pueden frenar tu crecimiento personal, profesional y emocional al aferrarte al miedo de lo incierto.

6 palabras peligrosas capaz de limitarte

No: Una sílaba con una gran connotación negativa que de forma paradójica, tiende a acercarte al resultado del que intentas alejarte. Por lo que al emplearse en frases como “no te pongas nervioso”, “no quiero enfermar”, en realidad invocas el sentimiento de nerviosismo y de enfermedad.

Por lo que se recomienda el emplear palabras con un sentido positivo, sin el vocablo “no”, para así lograr transmitir un mejor mensaje para tu cuerpo y mente.

Tengo que: Esta frase hace referencia a una acción impuesta u obligatoria por la cual no posees interés o motivación de realizar. Esta sensación logra influir de forma negativa en los resultados obtenidos dado que en tu cerebro, dichas acciones no son de tu agrado.

Mejor utiliza las frases “quiero” y “voy a” y notaras un cambio inmediato en tu actitud al realizar dichas actividades.

Pero: Normalmente empleada para unir dos ideas (una positiva y una negativa), aunque su uso tiende a eliminar el valor de la primera. De esta forma se componen frases como “Obtuve buenas notas, pero podría haberlo hecho mejor”, que tienden a desmotivar o causar un sentimiento de fracaso incluso ante los logros.

Pobrecito: Una expresión que busca transmitir empatía y compasión hacia otros o hacia ti mismo, sin embargo, esta palabra tienden a fomentar el victimismo. Por lo que debes reemplazarla con otras expresiones que demuestren la fortaleza, valentía y resistencia de dicha persona.

Nunca, siempre, nadie, todos: Son afirmaciones que tienden a condicionar de forma absoluta el pensamiento. “Nadie me quiere” o “nunca seré feliz” son algunos ejemplos de este tipo de frases, que causan gran daño a la autoestima de cualquier individuo.

Para contrarrestar su efecto, debes emplear palabras más concretas y acordes a cada situación y hecho puntual. Con el objetivo de destacar un determinado evento que no necesariamente debe justificar tu vida de ahora en adelante.

Luego, mañana, algún día: Al emplear estás palabras se busca aplazar las responsabilidades, deseos, sueños, propósitos y acciones que quieres o debes realizar. De esta forma se deja todo para “luego”, “después”, “un día”, sin establecer una fecha real para concretar dichos proyectos.

Es mejor establecer una meta o fecha de inicio, de esta forma te motivas a cumplir con aquellos objetivos que deseas realizar en un tiempo definido. Sin confiarte con que puedes dejarlo para otro día, mes o año.